Vasos y Técnicas

Rituales de servido

El vaso o copa utilizado para beber una cerveza influye en la percepción de apariencia y carácter de la misma. Algunos recipientes, por su forma y tamaño, favorecen una espuma alta y duradera, mientras que otros son perfectos para espumas densas y bajas. Los hay con gran capacidad, por lo que no mantienen el frío, y los hay pequeños, ideales para llenarlos repetidamente. Según la forma de la boca, juntarán más o menos aromas. Por último, hay un tema estético, ya que también la bebida entra por los ojos.

Cada marca de cerveza suele poseer modelos exclusivos, que maximizan el placer al beber, y que se clasifican de la siguiente manera:


Pilsen

Vaso de base angosta, que luego se ensancha. Su capacidad ronda los 250ml a 360ml, es alto y angosto. Logra expresar todo el color de una cerveza dorada y cristalina, mantener su frío, efervescencia y favorecer una buena corona de espuma. Mientras que los más tradicionales presentan un ensanchamiento armónico, otros muestran una curva más pronunciada.

Caliz

Formato utilizado para las más potentes ales belgas, y muy útil para doppelbocks. Su boca ancha provoca que el aroma se despliegue por toda la superficie, permitiendo apreciar todas las cualidades de una cerveza de alta calidad, por lo que es un diseño pensado para bebidas de intenso sabor. La diferencia entre caliz y balón proviene del ancho del vidrio. Mientras que el primero es más grueso, el segundo suele ser más delicado.

Pinta

Clásico formato del Reino Unido, implica un tamaño exacto de 568ml. Su forma favorece una espuma consistente en lugar de alta, permitiendo apreciar las características del líquido. Por capacidad y forma es ideal para cervezas que no se beban ni muy frías, ni muy carbonatadas. Como una stout.

Chopp

Su tradicional asa evita que la mano transmita el calor a la bebida, por lo que usa para cervezas que se beben bien frías, y que suelen ser suaves, refrescantes y livianas. El borde grueso, por su parte, ayuda a mantener la espuma, y es ideal para cervezas tiradas. En muchos casos, no son de vidrio, sino de porcelana o incluso metal

Tulipa

Este nombre incluye dos formas, uno más alargado y delgado, otro más bajo y curvado. Ambos se angostas hacia el final, para terminar nuevamente abriendo hacia la boca. Esto no sólo concentra los aromas, sino que ayuda a la formación de una corona de espuma alta y duradera. Son ideales para cervezas aromáticas, con buen cuerpo, como las ales escocesas y belgas, las barley wines, cervezas rojas y otras semejantes.

Técnica


Técnica Servir

Una cerveza no es tan fácil como parece. Tiene sus peculiaridades, y es importante conocerlas para lograr que la experiencia sea todo lo gratificante que puede, y debe ser.

Estilo de cerveza

El estilo de cerveza marca al resto del servicio. De acuerdo a ella será la espuma que se busque y la temperatura a la que se sirve.

El vaso

La elección correcta del vaso asegura el máximo disfrute, resalta las virtudes que cada estilo promete. Cada vaso produce un resultado distinto, por lo que conviene utilizar la que mejor se adapte a la cerveza elegida.

Limpieza del vaso

Cualquier vestigio de suciedad en el vaso evita la formación de espuma, por lo que la limpieza es esencial. Idealmente, se lo debe lavar con un producto sin aromatizantes, y enjuagarlo a conciencia. Luego, dejarlo secar al aire, boca abajo sobre una rejilla, para que no se forme dentro el típico olor a humedad.

La Tirada

Si bien depende del estilo, se recomienda verter directamente a la base del vaso para formar una capa de espuma, luego se inclina el vaso unos 45° y se escurre la cerveza por debajo de la espuma. Cuando se llegue al ¾ del volumen enderezar el vaso y aguardar que se estabilice la espuma, completarlo asegurándose de generar una corona de espuma que sobresalga del vaso.

Para disfrutarla

La idea es que la cerveza escurra por debajo de la capa de espuma, igual que cuando la tiramos. Para ello retemos la espuma con el labio superior y la cerveza la bebemos por debajo.

La cerveza